El regreso de Rubén Rocha Moya envía una señal equivocada y pone innecesariamente en riesgo la relación con Estados Unidos
México Republicano expresa su profunda preocupación ante el regreso de Rubén Rocha Moya al ejercicio de la gubernatura de Sinaloa, sin que hasta este momento las autoridades mexicanas hayan ofrecido a la sociedad una explicación exhaustiva, transparente y jurídicamente convincente sobre el fondo de los graves señalamientos que dieron origen a su separación temporal del cargo.
No corresponde a una organización política sustituir a los tribunales ni anticipar responsabilidades penales. Rubén Rocha Moya tiene, como cualquier ciudadano, derecho a la presunción de inocencia y al debido proceso.
Pero la presunción de inocencia no puede convertirse en presunción de inexistencia de los hechos que deben investigarse.
El problema rebasa ya a una persona y a un gobierno estatal. México enfrenta un asunto de seguridad nacional y de relación bilateral con nuestro principal socio comercial y estratégico.
Las autoridades de Estados Unidos han desarrollado investigaciones y procedimientos relacionados con funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa y con las estructuras criminales responsables del tráfico de fentanilo hacia ese país. Paralelamente, acontecimientos recientes vinculados con el caso de Ismael “El Mayo” Zambada y Héctor Melesio Cuén demuestran que existen todavía hechos relevantes que requieren esclarecimiento.
En estas circunstancias, permitir el retorno del gobernador sin presentar previamente a la opinión pública mexicana y a nuestros socios internacionales resultados suficientemente claros de una investigación de fondo transmite una señal profundamente equivocada.
México no puede pedir confianza a Estados Unidos mientras deja dudas sobre su voluntad para investigar con toda profundidad posibles vínculos entre estructuras políticas, autoridades locales y organizaciones criminales.
La soberanía nacional no se defiende ignorando expedientes incómodos.
Se defiende investigándolos nosotros mismos, con instituciones mexicanas, con pruebas, transparencia, independencia y Estado de derecho.
La relación entre México y Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más sensibles en materia de seguridad. El combate al fentanilo, el tráfico de armas, la cooperación entre agencias, la migración, el comercio y la revisión del T-MEC requieren niveles extraordinarios de confianza institucional.
Por ello resulta particularmente irresponsable introducir un nuevo elemento de incertidumbre en esa relación.
México Republicano hace un respetuoso pero enérgico llamado al Gobierno Federal y a la Fiscalía General de la República para que informen con precisión cuál fue el alcance de las investigaciones realizadas durante los 112 días en que Rubén Rocha Moya permaneció separado del cargo; qué hechos fueron investigados; cuáles continúan abiertos; y qué elementos jurídicos permiten considerar compatible su regreso con la existencia de investigaciones y procedimientos todavía en desarrollo.
No pedimos condenas anticipadas.
Pedimos exactamente lo contrario: una investigación seria que permita establecer responsabilidades o acreditar inocencias.
México no puede permitir que la ausencia de investigación suficiente sea interpretada, dentro o fuera de nuestras fronteras, como impunidad política.
Mucho menos cuando lo que está en juego trasciende a un gobernador: están en juego la credibilidad internacional del Estado mexicano, la cooperación en seguridad y una relación bilateral indispensable para millones de mexicanos.
Estados Unidos debe encontrar en México un aliado confiable, soberano y decidido a combatir al crimen organizado, no un país dispuesto a cerrar políticamente expedientes que todavía generan preguntas legítimas.
Defender a México significa defender sus instituciones.
Defender la soberanía significa hacer valer la ley.
Y proteger la relación con Estados Unidos exige no tolerar ninguna sombra de impunidad.
Por la legalidad, la soberanía y una relación bilateral basada en la confianza.
Atentamente,
Libertad. Grandeza. Fuerza.
Juan Iván Peña Neder
Presidente