Crisis en Guerrero: Indígenas bajo el terror criminal

Sobre la situación en la montaña de Guerrero

México Republicano expresa su profunda indignación y preocupación ante la gravísima situación de violencia que enfrentan comunidades indígenas en la Montaña de Guerrero, donde grupos criminales armados han impuesto dinámicas de terror, desplazamiento y control territorial ante la evidente incapacidad del Estado mexicano para garantizar el orden constitucional y la seguridad de la población.

Mientras el discurso oficial insiste obsesivamente en debates ideológicos sobre agravios históricos y narrativas simbólicas de soberanía, miles de mexicanos viven hoy bajo amenaza real de organizaciones criminales que operan con tácticas propias de conflictos armados contemporáneos: uso de drones, vigilancia territorial, control de rutas y ataques contra poblaciones civiles indefensas.

La soberanía no se declama en discursos. La soberanía se ejerce.

Y hoy, en amplias regiones de Guerrero, el control efectivo no parece estar en manos del Estado mexicano, sino de estructuras criminales capaces de desafiar abiertamente a las autoridades, someter comunidades enteras y violentar particularmente a pueblos originarios protegidos por la ley nacional e internacional.

Resulta ofensivo que desde el poder se invoque una retórica vacía sobre dignidad indígena mientras hombres, mujeres y niños indígenas permanecen abandonados frente a grupos violentos que destruyen vidas y comunidades en tiempo real, no hace quinientos años, sino hoy.

Los verdaderos enemigos de los pueblos originarios no son fantasmas históricos utilizados con fines propagandísticos, sino los criminales que incendian comunidades, desplazan familias y aterrorizan regiones enteras bajo la mirada distante de autoridades ineficaces, rebasadas o posiblemente infiltradas.

México Republicano exige al gobierno federal y al gobierno del estado de Guerrero:

  • La recuperación inmediata del control territorial en la región.
  • El despliegue efectivo y permanente de fuerzas de seguridad bajo mando claro y reglas de actuación firmes.
  • La captura y neutralización de los responsables de ataques contra población civil.
  • Protección especial y urgente para las comunidades indígenas afectadas.
  • Transparencia total sobre el grado de infiltración criminal en autoridades locales y regionales.

No puede existir República funcional donde los ciudadanos vivan bajo miedo permanente y donde comunidades enteras queden sometidas a poderes armados paralelos.

México necesita autoridad legítima, Estado de derecho y capacidad real de ejercer soberanía sobre su territorio.

Porque sin seguridad, la soberanía es solamente una consigna vacía.

Atentamente,

Libertad. Grandeza. Fuerza.

Juan Iván Peña Neder

Presidente